Los mejores Moteles de Carretera de ESTADOS UNIDOS son pura esencia americana.

Sórdidos y decadentes, estos alojamientos de neón que irrumpen en medio de la nada alimentan la memoria sentimental del séptimo arte. Hoy se revitalizan para lucir más decentes, pero nada les hace perder su aura legendaria.

Son parte histórica de la cultura americana, esos Moteles que se alzan en tierra de nadie y al pie de la carretera, a los que el viajero llega arrastrando sus botas polvorientas y cargando sobre sus espaldas kilómetros y recuerdos. El cine, claro, ha hecho lo propio para atornillarlos en el imaginario con el aura mítica de los road trips.

El caso es que estos alojamientos, presumiblemente baratos y desprovistos de todo lujo, nada tienen que ver con los cánones del confort actual. Al menos los que nos han legado las películas. Apenas unas habitaciones simples (que no sencillas), deficientemente iluminadas y con discutible privacidad, en las que la decoración ni siquiera se ciñe a la categoría de escueta.

Aquí donde hemos visto a nuestros ídolos tramar asesinatos, refugiarse de la justicia o entregarse a tórridos encuentros, lo que se llama encanto precisamente brilla por su ausencia. Pero los tiempos han ido cambiando… y los sueños de asfalto también. Y aunque la estética sigue remitiendo a ese híbrido entre aparcamiento y gasolinera, aunque ahí siguen los neones y las máquinas expendedoras avivando las ascuas de la decadencia, aquellos moteles nacidos en los años 20 al calor de los trayectos en automóvil hoy lucen algo más curiosos, revitalizados según la funcionalidad contemporánea. En el afán por dar una vuelta de tuerca al aquí-me-paro-aquí-me-hospedo, algunos hasta hacen del diseño su carta de presentación.

Los nuevos Moteles incorporan elementos que, dicen, hacen la vida más fácil. Pero lo que nunca perderán (y crucemos los dedos para que así sea) es su esencia cinematográfica. La del aguacero bajo el que conduce Marion Crane cuando, a través del parabrisas, vislumbra el Motel que será su perdición. La del escarceo de Thelma en ese otro motel, con el autoestopista chuleras que luego la desplumará. La de aquel Motel más en el que se aloja la excéntrica familia Hoover en su ruta al concurso Little Miss Sunshine. De Nuevo México a San Francisco y de Nashville a Texas, repasamos algunos hoteles de carretera y manta en los que revivir (o al menos imaginar) estas escenas del séptimo arte.